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Discurso de Toma de Posesión Corporación Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Antequera 2019/2023

Manuel Jesús Barón Ríos – Alcalde de Antequera
 

¡ Antequeranos !

La emocionante demostración de confianza que nos habéis otorgado, al ratificarnos por tercera vez consecutiva de manera absoluta en el gobierno de la ciudad, -hecho inédito en la historia de este Ayuntamiento-, me proporciona el convencimiento de saber que me encuentro hoy aquí con la misma humildad, con la misma ilusión y con la misma responsabilidad de hace ocho años, cuando me proponía tomar posesión por primera vez como alcalde de la mejor ciudad del mundo y a lo que uno la experiencia que me proporcionó el tomar posesión por segunda vez hace ahora cuatro años.

No puedo sino agradeceros y lo hago emocionado, tanta confianza, tanta confianza como la que me habéis otorgado.

Es difícil demostrar solo con la palabra mi agradecimiento a todos los que de una u otra manera habéis confiado en mi y en este grupo de antequeranos que me acompañan, al igual que me acompañaron en estos pasados cuatro y ocho años, para que seamos los que dirijamos los destinos de esta maravillosa ciudad durante los próximos cuatro.

Estoy convencido que esa confianza, -y en esta nueva ocasión una confianza aumentada-, ha sido fruto de vuestra visión y de vuestro deseo sobre lo que debe ser Antequera, esa Antequera que es ya el centro de nuestras vidas y también el centro de nuestras ilusiones de futuro.

Hoy nos reunimos aquí, en el mejor marco posible, para afrontar un nuevo reto, reto ilusionante y prometedor, porque ha sido Antequera, solo ella, la que ha elegido la esperanza en el mañana, la estabilidad sobre la incertidumbre y la seguridad que lleva a la certeza de la elección correcta.

Somos una ciudad antigua, muy antigua, como sabéis, milenaria pero con un futuro joven y dinámico, por eso ha llegado el momento de elegir lo mejor de nuestra historia para que nos impulse y así alcanzar el deseado reto de la consolidación económica que nos lleve a lograr el progreso y el bienestar de cada uno de los antequeranos, de cada familia después de años de cruel y dura crisis económica, porque todos merecemos la oportunidad de alcanzar la prosperidad de nosotros mismos y de los nuestros, aprovechando las posibilidades que esta tierra nos otorga.

Somos una ciudad próspera y con magníficas posibilidades económicas. Hoy tenemos más capacidad de generar empleo que hace cuatro años. Hemos trabajado duro para que hoy haya un 23% menos de personas en desempleo que hace ocho años.

Cuando asumí por primera vez las responsabilidades que me encomendasteis como alcalde de Antequera, a mediados del año 2011, en Antequera se destruían cada mes 36 empleos, 436 al año. Hoy, cada mes encuentran trabajo ese mismo número de personas, treinta y seis, siendo 438 en el pasado año.

Hoy Antequera se sitúa entre las mejores ciudades de Málaga y de Andalucía en datos de empleo. Pero hay que mejorar.

Por tanto, en estos años hemos conseguido invertir la situación para bien; se ha dado la vuelta completamente a una tendencia que parecía irremediable, irrecuperable. Y eso ha sido gracias al esfuerzo de muchos y al sacrificio de otros tantos, al rigor presupuestario y a la mejoría económica de una ciudad con inmensas posibilidades.

Y si fuimos capaces de recuperar económicamente nuestra ciudad en nuestros primeros cuatros años, si hemos sido capaces de internacionalizarla, de abrirla al mundo en estos siguientes cuatro años consiguiendo que esa deuda eterna, la de la promoción de nuestra ciudad al exterior, que la teníamos contraída con nosotros mismos y con la propia ciudad ha sido saldada de manera definitiva consiguiendo que Antequera sea ya conocida y reconocida ¿ no vamos a ser capaces de conseguir el reto de la inversión, de la atracción económica para el aumento de la creación de empleo ?

Antequera está hoy más viva de lo que lo ha estado nunca, por eso tenemos que realizar acciones audaces y rápidas, sin dilación, no podemos desaprovechar este momento para conseguir los objetivos del empleo. No podemos permitirnos lo que ocurrió antaño, hace algunas décadas, cuando se dejaron escapar oportunidades que hoy lamentamos, porque de nosotros, de todos los antequeranos, dependerá que no solo propiciemos la creación de nuevos empleos sino también el crear nuevas oportunidades para el crecimiento futuro.

Trabajaremos para que lo que hoy son solo proyectos, sean muy pronto realidades.

Antequera se va a convertir, ahora sí, en la principal Área Logística del interior de Andalucía y con ella se creará empleo, mucho empleo.

Y de ello no solo se va a beneficiar Antequera en sí sino que lo hará la propia Comarca y como no muchos vecinos de Antequera que viven en nuestros anejos.

Se beneficiará Bobadilla Estación que también cuenta con la solidez de un gobierno fuerte capitaneado por mi compañera Diana Ramos que ha obtenido igualmente el respaldo absolutamente mayoritario de sus vecinos y también se beneficiará Bobadilla y la Colonia de Santa Ana, Los Llanos de Antequera y Cartaojal, Cañadas de Pareja y Las Lagunillas, Los Nogales, La Joya y La Higuera, así como el Puerto del Barco y Villanueva de Cauche.

Esto podemos hacerlo. Y es lo que haremos de la mano de la Junta de Andalucía con el Gobierno de Juanma Moreno que ha demostrado en estos meses de nuevo gobierno un compromiso total con el futuro y las posibilidades de Antequera, al igual que lo lleva demostrando la Diputación de Málaga con los gobiernos de Elías Bendodo y actualmente de Francis Salado.

Afortunadamente no partimos de cero. En estos últimos años Antequera ha mejorado en economía, en empleo, en turismo, en cultura, en seguridad, en deporte, en medio ambiente, en accesibilidad, en igualdad y equidad, en inclusión, en cooperación, en programas sociales, en mantenimiento, en obras, en vivienda..., y para lograr nuestros objetivos, estos objetivos del empleo que nos hemos marcado, hemos trabajado durante estos duros ocho años mejorando la confianza en Antequera.

Y es que como en la política, si no tienes la confianza de los vecinos no se puede ganar el gobierno de una ciudad, en economía, sin la confianza en la propia ciudad tampoco se puede crear empleo, tampoco las empresas se establecerán para que se pueda crear empleo.

Antequera es hoy una ciudad responsable, solvente y respetada que genera confianza. Nuestro liderazgo en el plano institucional, patrimonial, cultural, histórico, artístico, turístico, deportivo y social es reconocido y me atrevo a decir que en muchas ocasiones admirado.

Todo ello ha generado un potente grado de confianza que ha tenido como consecuencia la estabilidad política y el progreso económico.

Pero además del empleo también tenemos un objetivo fundamental, un objetivo ambicioso: subvertir en Antequera el cliché que presenta a las ciudades históricas como espacios inaccesibles, imposibles para las personas de mayor edad o con dificultades en la movilidad.

El objetivo no es otro que garantizar la igualdad de acceso y construir una ciudad que pueda ser disfrutada por todos los que en ella tenemos la suerte de vivir y hacerlo de igual manera. Debemos y tenemos que mejorar así la calidad de vida y asegurar que todos, independientemente de la edad, condición física, psíquica, intelectual o sensorial que puedan tener sepan y tengan la certeza que nuestra ciudad es una ciudad donde todas las personas tendrán las mismas posibilidades para la accesibilidad y la inclusión. La población con algún tipo de discapacidad debe poder participar en todos los aspectos de la vida de Antequera como el resto de la población y hacerlo sin limitaciones sociales, culturales, económicas, deportivas o turísticas.

Y todos sabemos que Antequera es una ciudad que ha comenzado a desarrollar una sensibilidad inclusiva hace relativamente pocos años.
Las diferentes planificaciones urbanísticas puestas en marcha por los gobiernos municipales anteriores no tuvieron en cuenta las barreras arquitectónicas ni vieron necesaria la accesibilidad universal, eran otros tiempos y las cosas se hacían de otra manera.

Sin embargo, ahora no hay excusa y mucho más que una obligación debe ser, -para nosotros desde luego lo es-, una satisfacción y una motivación el adaptar nuestros entornos urbanos, nuestras calles y plazas, nuestros parques y jardines, nuestros monumentos y nuestras instalaciones deportivas a todas las personas independientemente de sus capacidades.
Como habrán comprobado, no he querido desgranar en este discurso de toma de posesión un detallado programa de gobierno ni un repetitivo catálogo de medidas ni propuestas, para eso ya hubo una campaña electoral que nos dio la posibilidad a todos de hacerlo y con ella que los antequeranos decidieran con su voto qué personas querían que gobernaran Antequera.
Hoy he preferido referirme a los grandes objetivos de nuestra ciudad, los de hoy y los de mañana.

Objetivos que me gustaría, os lo aseguro, que surgieran del acuerdo y del consenso entre todas las fuerzas políticas presentes en la Corporación Municipal.

Si consideramos que la acción política del Pleno Municipal se debe basar en la búsqueda de acuerdos y diseños de políticas de futuro para conseguir objetivos palpables y concretos que beneficien el entramado social y económico de Antequera y así mejorar nuestra ciudad, nos encontrarán tanto a mi como al gobierno municipal siempre dispuestos al acuerdo.
Si por el contrario el Pleno va a volver a ser el escenario de una permanente e infructuosa campaña electoral, tediosa y vacía de contenido, con propuestas que en muchos casos no solo sirven para inflar los tiempos, sino la capacidad de cualquier administración y que resultan intrascendentes no ya para el futuro de esta ciudad sino para la propia gestión diaria de la misma, no nos encontrarán y nuevamente habrán perdido la oportunidad de hacer cosas que verdaderamente merezcan la pena por Antequera.
Concluyo.

Os dije y os aseguré hace ahora cuatro años que “lo mejor estaba por llegar” y que “los Dólmenes, nuestros Dólmenes, los que nos llevan acompañando milenios se podían convertir, de hecho os aseguré que se convertirían en el referente universal de Antequera para el mundo".

Y así fue.

Ahora empieza un nuevo camino. No sé qué dificultades concretas surgirán en él. Algunas me las imagino. No serán pocas ni pequeñas. Pero estad convencidos que este grupo de personas y yo mismo, estamos dispuestos a afrontarlas y a soportar los sacrificios que sean necesarios.

Sois vosotros y solo vosotros los que nos habéis encomendado esta sagrada labor: trabajar, gobernar y representar a Antequera y por ello os damos las gracias por tanta confianza, por tanto apoyo.

Que Dios os bendiga a todos y que en sus bendiciones esté Siempre Antequera.

Gracias.