El nuevo servicio de transporte urbano de pasajeros duplica sus usuarios en sus primeros tres meses planificando ya nuevas mejoras

El Ayuntamiento de Antequera y la empresa concesionaria “Urbano de Antequera” acuerdan ampliar servicios con nuevas paradas una vez que se ha cumplido el preceptivo trimestre para evaluar las necesidades reales del autobús urbano. Santa Catalina y el barrio de San Miguel, las zonas que se verán más beneficiadas con la nueva expansión.
ESCUDO

Hoy jueves se cumplen tres meses de la entrada en funcionamiento de la nueva empresa gestora concesionaria del transporte urbano de pasajeros en el casco urbano de Antequera; tiempo, un trimestre, que se ha utilizado para evaluar de forma real las necesidades del servicio así como los posibles reajustes necesarios para tratar de ofrecer la mayor calidad, regularidad y puntualidad en el servicio al mayor número de vecinos en cuestión. En este sentido, el propio alcalde Manolo Barón ha confirmado hoy, aprovechando el desarrollo de una rueda de prensa, que estos primeros tres meses “han servido a modo de pruebas en base a los datos registrados por la anterior concesionaria”, comprobándose en la práctica que se ha duplicado el número de usuarios en base a la comprobación “de que el servicio ahora sí es regular, puntual y de calidad gracias a la gestión de una empresa especializada del sector que también ha apostado por una renovada flota de autocares”.

Con los datos y experiencias obtenidas en estos tres meses que han servido a modo de prueba, el Ayuntamiento y la empresa concesionaria han acordado llevar a cabo algunas modificaciones para tratar de mejorar la cobertura y el servicio que se ofrece. En este sentido, una zona residencial y de expansión de la ciudad como Fuentemora y sus alrededores (Santa Catalina), se verá beneficiada con la recuperación de paradas, incluyendo también una nueva cercana al futuro Residencial 51.

Otro de los barrios que verán mejorado su servicio será el de San Miguel, que por primera vez en la historia del servicio de transporte urbano tendrá una parada específica para la parte más alta del barrio –y por tanto la zona más alejada del centro con una orografía más complicada– como es la plaza del Espíritu Santo, dando así cobijo a calles como Alcalá, Sol y sus alrededores. También entrará en servicio otra parada en el callejón de las Monjas, vía anexa a las Peñuelas y el entorno de calle Nueva.

Por otra parte, ya han comenzado las pruebas para que tanto la línea 1 como la línea 2 paren en el Centro de Salud de la avenida de la Estación, lo que se traduce en que los dos autocares pequeños pararán en dicho enclave mientras que el gran de lo hará en el Hospital para facilitar así la identificación de las rutas a los usuarios.

El teniente de alcalde delegado de Hacienda, Juan Rosas, confirma que estas modificaciones se han concretado de mutuo acuerdo con la nueva empresa concesionaria en una reciente reunión en la que se han evaluado, precisamente, estos tres primeros meses de prueba en los que ha entrado en funcionamiento un nuevo servicio “que ahora no cuenta, como pasaba antes por estar gestionado por una empresa no especializada en el sector del transporte, con las deficiencias y limitaciones hasta ahora existentes, contrastando con una situación actual en la que se están mejorando claramente las condiciones para los usuarios incluyendo el hito de llegar, por primera vez, al barrio de Veracruz”.