La calle Taller y Ollas reabre al tráfico tras una remodelación integral con una inversión de 400.000 euros
La actuación, desarrollada a través del PFEA, ha generado 95 contratos de trabajo y ha permitido mejorar la accesibilidad, renovar las redes de abastecimiento y saneamiento y crear una plataforma única en un trazado de casi 130 metros.
El alcalde de Antequera, Manolo Barón, y la teniente de alcalde delegada de Obras, Teresa Molina, han informado hoy martes de la finalización de las obras de remodelación integral de la calle Taller y Ollas y de su reapertura al tráfico. La intervención, ejecutada a través del Programa de Fomento de Empleo Agrario (PFEA), ha supuesto una inversión de 404.000 euros y la formalización de 95 contratos de trabajo.
Situada entre el barrio de San Pedro y el Cerro de la Veracruz, esta vía ha sido objeto de una renovación que abarca tanto su pavimentación como las infraestructuras subterráneas. La creación de una plataforma única permite eliminar los obstáculos y problemas de accesibilidad que presentaba la calle, mejorando los desplazamientos y el día a día de sus vecinos.
Manolo Barón ha destacado la envergadura de la actuación, desarrollada sobre un trazado de casi 130 metros de longitud, y la decisión municipal de acometerla de forma completa. El Alcalde ha mostrado su satisfacción por el resultado y ha señalado la valoración positiva que le han trasladado los vecinos, subrayando el papel del PFEA como instrumento para mejorar los barrios y anejos de Antequera y generar empleo.
Por su parte, Teresa Molina ha explicado que la intervención ha permitido renovar las redes de abastecimiento de agua y saneamiento, cuyas canalizaciones tenían más de 60 años de antigüedad. Una mejora de las infraestructuras que se suma a la nueva pavimentación y a la reposición de tres ejemplares de arbolado en la zona de la plaza, después de que una de las borrascas provocara la caída de uno de los árboles existentes.
Aunque el proyecto se ha acometido en una única fase, los trabajos se organizaron en dos partes para facilitar el paso de vehículos y reducir las molestias. «Somos conscientes de la cantidad de problemas que genera una obra», ha señalado Molina, quien ha explicado que el Ayuntamiento procura minimizar estas afecciones teniendo en cuenta las necesidades de los vecinos y los condicionantes de la circulación.
Tras la reapertura, quedan pendientes algunos ajustes complementarios relacionados con la ubicación definitiva de los contenedores y la señalización vial. Aguas del Torcal trabaja en la reordenación de los contenedores instalados provisionalmente, mientras que el Área de Seguridad y Tráfico estudia el funcionamiento de la circulación con la nueva configuración de la calle para completar las señales y marcas viales necesarias.
El Alcalde ha recordado también la obligación de respetar los espacios destinados al tránsito peatonal y de no estacionar sobre las aceras, contribuyendo al correcto uso de una vía renovada para mejorar la accesibilidad y la calidad de vida del barrio.