Los Servicios Operativos instalan 51 nuevos bolardos de hormigón completando los maceteros ya existentes en la calle Cantareros

El Área de Mantenimiento y Obras del Ayuntamiento de Antequera informa de la instalación de 51 bolardos de hormigón en la calle Cantareros, concretamente entre sus intersecciones con Tercia y Lucena. De esta forma se termina de completar la mejora de la seguridad para el peatón impidiendo que los vehículos invadan las aceras con una solución que, a diferencia de los tradicionales pivotes de hierro, tiene un coste 12 veces inferior.
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Operarios de los Servicios Operativos del Área de Mantenimiento y Obras del Ayuntamiento de Antequera han completado en la mañana de hoy lunes la instalación de 51 nuevos bolardos de hormigón colocados a lo largo del tramo de calle Cantareros comprendido entre las intersecciones con las calles Tercia y Lucena. Se completa así la presencia de este tipo de elementos a lo largo de toda la calle puesto que en la actualidad ya existían maceteros de hierro en el tramo comprendido entre San Luis y la propia calle Tercia.

Estos elementos se asemejan a los ya instalados en el tramo de calle Lucena comprendido entre Madre de Dios y San Agustín, diferenciándose de los mismos en el color con el que se han revestido (se ha cambiado el ocre por un gris más acorde con el acerado de granito). Aportarán más seguridad para los peatones impidiendo la invasión de las aceras por parte de vehículos, queja vecinal que se solventa con esta iniciativa.

En cuanto al coste total de los 51 bolardos de hormigón instalados, asciende a una cifra de 382,50 euros; comparando este importe con el que hubiera significado colocar los tradicionales pivotes de hierro presentes en buena parte de las calles remodeladas en los últimos años, el ahorro económico realizado supone una cantidad que supera los 4.000 euros, puesto que el precio de un bolardo de hormigón es 12 veces inferior al de uno de hierro, 7,5 euros por unidad del primero frente a los 90 euros por pieza del segundo contando todos los costes de manipulación e instalación necesarios. Otra de las ventajas añadidas de los bolardos de hormigón es su mejor manejo y traslado.

En palabras del teniente de alcalde Andrés Calvo, "se completa así una necesidad expuesta por vecinos y personas que frecuentan la zona y que alertaban de una situación que podía acarrear riesgo para los peatones al no respetarse en muchos casos la prohibición de parar y estacionar sobre las aceras por parte de determinados vehículos y conductores que aprovechaban la equiparación entre el nivel del acerado y el de la calzada para la práctica de este tipo de conductas. En lugar de los más costosos pivotes de hierro, hemos determinado la implantación de otros de hormigón elaborados íntegramente por nuestros técnicos y operarios del Área, por lo que aprovechamos el dinero que hubiera supuesto comprar e instalar 51 bolardos de hierro para una sola calle, en poder acometer otras actuaciones necesarias en un mayor número de vías".